jueves, junio 19, 2008

Ecos de un pasado

Canciones malditas, sombras del pasado le perseguían desde el susurrante altavoz. Era impresionante como unas simples notas, unos pocos versos escritos por algún otro en algún otro lugar, pudiesen describir de esa forma su vida. Sus deseos más profundos, sus vergüenzas más secretas; incluso los nimios detalles que para él significaban un mundo. Todo se deslizaba entre palabra y palabra. Espejo de su desesperación las estrofas volaban en la habitación recordándole situaciones y sensaciones, removiendo los rescoldos de su alma mientras entre sollozos recitaba las conocidas letras. Retazos de conversaciones, caricias, besos y miradas lo asaltaban desde los rincones. Se había ido... Por mucho que lo repitiese era incapaz de aceptarlo. Se habían acabado esas conversaciones intrascendentes en el metro; se había ido para siempre esa pícara sonrisa que tanto le gustaba; habían desaparecido esos ojos, divertidos y llorosos, que durante horas había contemplado embobado mientras intentaba adivinar su color; habían huido esos carnosos labios que lo devoraron entre sus llamas; tantas cosas.... y tan pocas.... Atado a su cama, prisionero de su propia rutina, el chico escuchaba con la mirada perdida en el sucio techo de la sala, desvaneciéndose tras cada cuerda pulsada, evaporándose en cada tecla tocada. Finalmente se esfumó, sin dejar más rastro que unos pocos acordes que escapaban por la ventana relatando una historia de nadie sobre algo que jamás ocurrió.

1 Comments:

Blogger Paranoide aliterado said...

Todos tenemos pasados alternativos que añorar, supongo.

PD1: quita la puta verificación de palabra, es un coñazo.
PD2:"que durante horas había contemplado embobado mientras intentaba adivinar su color" ¿Qué pasa, es daltónico el chico? :P:P

1:11 a. m.  

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